Cómo enfrentarse al miedo y salir victorioso

“Nadie llegó a la cumbre acompañado por el miedo.” Publio Siro
Hace unos días pregunté por mis redes sociales si teníais algún tema en especial del que quisieráis que hable, me llegó una para hablar sobre el miedo que nos paraliza así que de eso vamos a hablar hoy. Quiero agradecer a la persona que dejó la sugerencia y recordaros que mis redes sociales están abiertas para lo que necesitéis.

Todos sentimos miedo; es un sentimiento natural que está ahí para protegernos, el problema es cuando el miedo nos pone barreras que no son realistas y nos impide seguir adelante con nuestras vidas.
El miedo se ha vuelto algo demasiado común en nuestra sociedad, muchas veces usamos el propio miedo como excusa para no hacer las cosas que queremos hacer. Voy a aprovechar para hacer actualización de mi vida a aquellos lectores que hayan estado conmigo desde el principio: no, aún no tengo el carnet de conducir, ¿por qué? porque me da miedo. Es muy contradictorio pues es algo tan importante que necesito y quiero tener pero me da miedo… me da miedo precisamente porque es importante. Nos saboteamos a nosotros mismos cuando algo es importante, pensemos: si en nuestra sociedad actual no corremos peligros físicos a cada segundo, ¿de qué tenemos miedo?¿de qué tienes miedo tú? Está claro que cada uno tiene sus circunstancias personales pero en general, tenemos miedo de los pensamientos que invaden nuestra mente, nos ponemos barreras.
Hablamos del miedo como si no tuviese solución, como si no lo conociéramos cuando en realidad los miedos irracionales son síntoma de un mal manejo de nuestros pensamientos y, en ocasiones, de una mentalidad de víctima.
La realidad es que tememos a las cosas importantes de nuestras vidas porque, a parte de ser importantes e imponentes, en nuestras cabezas tendemos a infravalorarnos, pensamos que no podemos llegar a conseguir aquello que deseamos, creamos miedos irracionales y los usamos como excusa.
Tenemos miedo a fallar esa entrevista de trabajo, a suspender un examen, a que nuestro proyecto falle, a que se rían de nosotros por intentar ser quiénes queremos ser… realmente, ¿qué puede pasar si esas cosas salen mal? Hay más trabajos, más exámenes, más caminos, más gente ahí fuera que seguro nos querrán tal y como somos, por este miedo no debemos paralizarnos, debemos llegar a esa entrevista de trabajo con confianza en nosotros mismos, debemos prepararnos los exámenes y asistir a ellos con la mente abierta, si quieres empezar ese proyecto empiézalo ahora, si tienes miedo de que la gente no te acepte entonces sé tú mismo de una manera tan real, ámate con tal intensidad que las palabras de los demás no podrán hacerte daño.
En lugar de temer al miedo debemos entenderlo pues mientras más entendemos algo menos miedo le tenemos y más soluciones encontramos. Existen tres conceptos de los que emana el miedo:
  • Miedo a la pérdida: es cuando tenemos miedo de hacer algo que hará que perdamos nuestro trabajo, una relación importante, etc. Por ejemplo, imaginemos que tienes un trabajo estable con una paga que llega todos los meses y sabes hacia dónde va a llevarte ese camino pero dentro de ti sabes que quieres iniciar tu propio negocio, lo que significaría perder ese trabajo y esa paga estable. Para evitar esto lo mejor es centrarnos en qué vamos a ganar en lugar de en qué vamos a perder, es cierto que perderás ese trabajo, esa rutina pero ganarás en libertad, crecerás más rápido pues te encontrarás con más retos, etc. Generamos narrativas pesimistas atráidas por el miedo a perder algo y nos olvidamos de todo lo que podríamos ganar.
  • Miedo al cambio: este miedo se refiere a la transición de un estado a otro, por ejemplo: muchas víctimas de abuso tienen miedo a ser felices, miedo a que se les abra una nueva puerta hacia una vida mejor pues esa vida es desconocida. Este miedo se aferra a todo aquello desconocido, tememos aquello que no conocemos porque no sabemos nada sobre ello. No sabemos si esa nueva vida funcionará, ni los riesgos y malos ratos que pasaremos… pero, sí que conocemos lo que ya tenemos y si quieremos cambiarlo será por algo, quizás vivimos una vida llena de abuso, o queremos cambiar de trabajo, incluso se puede llevar a un terreno tan simple como hacernos un corte de pelo. A los humanos nos gusta el malo conocido y nos da miedo el bueno por conocer… Para afrontar estodebemos empezar a ver los retos como algo positivo en lugar de verlos como amenazas.
  • Miedo al fracaso: yo misma soy víctima a diario de este miedo, me da miedo suspender mis exámenes porque si lo hago no obtendré mi titulación, me da miedo no tener el carnet porque es una llave que me abrirá muchas puertas, me da miedo fracasar en el intento de ayudar a alguien con este blog, o de escribir algo que acabe siendo contraproducente. No queremos pasar por los otros dos miedos para al final darnos contra una pared y ver como todo se destruye, nos sentamos y nos martirizamos con los “¿y si…?” negativos, y esta es la razón por la que muchísima gente no madura ni evoluciona, se quedan atrapados en esa fase y en vidas que les proporcionan seguridad pero no posibilidad de crecer y evolucionar. Debemos mantenernos firmes y querernos lo suficiente como para mirar el lado positivo de las cosas, por ejemplo: “si consigo el carnet podré salir con más libertad, moverme con mñas facilidad y podré ayudar a mi familia, lo voy a conseguir” en lugar de “si no consigo el carnet jamás podré salir de aquí, estaré atrapada y seré dependiente de otros para ir a donde yo quiera”.
Cuando nos obsesionamos con el miedo nunca conseguimos nada sólo intoxicarnos y meternos en nuestro cascarón, nos perdermos la vida, las cosas buenas y las cosas malas, nos aislamos de la vida.
¿Estás dispuesto a vencer tus miedos?¿Qué es lo que más miedo te da ahora mismo? Háblame en los comentarios o en Instagram y Facebook

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